En el post de hoy vuelve a estar con nosotras/os Belén Piera. Como siempre aportando muy buenas ideas en el ámbito de la comunicación. Ahora para que las niñas y niños cuenten a su entorno su situación de diversidad, sea cual sea. Te dejo con ella:


Hola! En este post no os voy a descubrir nada nuevo que no hayamos ya venido viendo en mis posts anteriores relacionados con la diversidad, pero aún así, para lxs que aún no me habéis leído, os puede orientar; y para lxs veteranxs, os refrescaré la memoria un poco.

Lo primero es que la diversidad se encuentra en cada una de las personas que habitamos este planeta, por lo cuál, desde la “normalización” y aceptación por nuestra parte de nuestra situación personal y/o familiar, todo va a ser sencillo.

Lo que hasta ahora esta socialmente establecido cada vez es menos real dadas las diferentes situaciones sociales que se dan en este mundo. Si no damos por sentado que las cosas tienen que ser como están establecidas hasta ahora estaremos tomando un muy buen punto de partida. O ¿acaso hay una norma que rija lo que es normal y lo que no? Para mí, lo “normal” es lo que yo vivo cada día, y puede ser muy diferente a lo que tú que me estás leyendo vivas en el tuyo. Entonces… ¿qué es normal? ¿lo que tú consideras normal o lo que yo considero normal?

Seguramente, si nos acercamos y nos conocemos, aprendamos que las dos situaciones son reales y son, sin más, sin juicios, lo que nos está pasando, y de ahí, podamos darle una “normalidad” o cotidianidad, que me gusta más que lo de “normal”, ya que “normal” me suena a norma y no creo que haya normas generales establecidas, ni quiero que las haya tampoco, al menos a nivel social.

Por lo tanto, herramientas que nos pueden ayudar:

  1. Aceptar la situación sin juicios, esto es lo que nos está pasando. Puede apoyarnos ponernos en contacto con personas que tienen una situación similar a la nuestra. Hoy en día, hay asociaciones de todo tipo y ponernos en contacto con ellas nos puede apoyar en la aceptación.
  1. Hablar de ella con naturalidad. Es el siguiente paso a la aceptación. Una vez aceptada la situación, podremos hablar de ella sin tabús. Como bien os he dicho en el punto anterior, hablar de nuestra situación con personas que están viviendo lo mismo, puede ser un buen inicio para hablar sin tapujos.
  1. No emitir juicios de valor hacia situaciones ajenas diferentes a las nuestras. Si no nos gusta que nos juzguen, tampoco juzguemos a lxs demás. Nadie puede vivir la vida de otra persona sin calzar sus mismos zapatos.
  1. Respetar la intimidad de las otras personas siempre que así lo deseen. No se trata ni de ocultar, ni de ir pregonando a los 4 vientos lo que nos pasa, sino de hablar las cosas cuando surgen. Y por supuesto si alguna de las personas implicadas todavía no se siente cómoda o desea mantener privacidad, deberá ser respetada siempre.

Recuerda que las niñas y los niños hacen lo que ven. Si tú tienes aceptada y “normalizada” la situación, ellxs también la tendrán. Trabaja en ello y pedid apoyo profesional en el caso en que creáis que lo necesitáis.


Gracias Belén por aportarnos 4 herramientas sencillas con las que a través de nuestro propio comportamiento podemos ayudar a los niños y niñas a expresar su situación de diversidad.

Después del verano volveremos con muchos más contenidos interesantes que compartir contigo.

Hasta entonces nos vemos en los comentarios y en las redes sociales. Y sino, que pases un VERANO ESTUPENDO!!!

Un abrazo,

Isabel.

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